Agendas y prioridades de las juventudes organizadas de Centroamérica: hacia una sostenibilidad política y afectiva

Vida en dignidad February 25, 2026

Tabla de contenidos

En un contexto regional marcado por las desigualdades sociales, el deterioro democrático, el cierre de espacios cívicos y el avance de autoritarismos, las formas de organización están cambiando significativamente.

Una reciente investigación del FCAM Foundation, que recopiló las voces de 100 organizaciones jóvenes de mujeres, personas trans y no binarias, revela que las juventudes centroamericanas no están abandonando sus luchas, sino transformándolas para sobrevivir.

Comprender estas nuevas dinámicas es vital para que desde la filantropía se canalicen recursos de manera efectiva hacia la defensa de los derechos humanos y la sostenibilidad de los movimientos sociales en Centroamérica.

1. El desafío: organizarse en entornos hostiles

Las organizaciones jóvenes operan en escenarios atravesados por la represión, la corrupción institucional y la violencia de género. A esto se suma la precariedad económica y la falta de oportunidades, que a menudo fuerzan la migración o el exilio de sus liderazgos.

Sin embargo, frente a la exclusión política y la desconfianza en las instituciones tradicionales, las juventudes han optado por crear espacios autónomos donde redefinen sus modos de organización y fortalecimiento.

2. Hallazgos clave: La fluidez como estrategia de supervivencia

A diferencia de generaciones anteriores, los nuevos movimientos jóvenes ya no dependen de estructuras rígidas, oficinas físicas o territorios fijos. Se adaptan según las circunstancias.

  • Organización móvil y digital: Se configuran como espacios transitorios y flexibles. El activismo ocurre simultáneamente en lo físico y en las redes sociales, las cuales funcionan como “territorios políticos” que conectan a juventudes rurales, urbanas y en el exilio.
  • Descentralización: Ante la vigilancia, apuestan por redes pequeñas y autónomas que operan con discreción para protegerse.
  • La “política de lo cotidiano”: El activismo se traslada a lo micro: los talleres de lectura, los huertos urbanos y el arte, se convierten en herramientas tan políticas como una marcha, desafiando la separación entre lo público y lo privado.

3. Las nuevas prioridades: el cuidado político

Si bien se mantienen las luchas históricas (feminismo, derechos LGBTIQ+, justicia ambiental), las juventudes las reinterpretan desde una mirada interseccional.

  • Salud mental y autocuidado: En contextos de trauma y persecución, el bienestar emocional es una condición sine qua non para sostener las luchas. Cuidarse y “acuerparse” (apoyo mutuo) es un acto político de resistencia.
  • Autonomía corporal y económica: Demandan condiciones dignas para los activismos, cuestionando la cultura del sacrificio y buscando romper con la precarización que limita su bienestar físico.

4. Oportunidad estratégica: ¿Cómo financiar el cambio real?

Para que estos movimientos se sostengan y crezcan, el modelo de apoyo debe evolucionar. Los hallazgos destacan cuatro llamados urgentes para donantes y organismos de cooperación:

  • Flexibilidad y confianza: Se requieren fondos multianuales y flexibles que permitan cubrir costos operativos y de bienestar, no solo proyectos específicos.
  • Sostenibilidad de la vida: Es imperativo financiar salarios y estipendios dignos. Sin autonomía económica básica para las y les activistas, es difícil sostener los movimientos.
  • Seguridad integral: Apoyar el fortalecimiento de la seguridad digital y física, así como protocolos de protección ante entornos criminalizantes.
  • Acceso inclusivo: En las convocatorias, incluir ejes temáticos diversos y transversales, y asegurar la justicia del lenguaje para llegar a organizaciones emergentes, rurales y con diversidades lingüísticas y culturales.

5. Conclusión:

Las juventudes centroamericanas están respondiendo a las adversidades con creatividad y resiliencia, moviéndose de la confrontación directa hacia la construcción de tejido comunitario y afectivo. Apoyarlas requiere una filantropía que sea igual de flexible, valiente y comprometida con la sostenibilidad de la vida.

6. Escuchar es el primer paso para apoyar

100 organizaciones de mujeres jóvenes, personas trans y no binarias de Centroamérica han hablado. Sus estrategias de resistencia, cuidado y creatividad son la respuesta a los contextos hostiles que enfrentan. No dejes que sus voces se pierdan en el ruido.

  • Descarga el informe completo para actualizar tu visión.
  • Lee los hallazgos sobre “Apoyos para fortalecer y sostener el poder colectivo”.
  • Guarda este recurso como tu guía de financiamiento.
  • Comparte para que la filantropía escuche lo que las juventudes centroamericanas tienen que decir.

Descarga los hallazgos de la investigación: Versión español | Versión inglés

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