Cuando Rosa Idalia Caballero llegó por primera vez a un proceso formativo de Acción Joven, lo hizo en representación de su padre, quien era miembro del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de Copán (territorio ubicado al occidente de Honduras, cerca de la frontera con Guatemala).
En ese entonces (2024), Rosa era tímida, reservada, con dificultades para expresarse y tenía poco conocimiento sobre sus derechos sexuales, sus derechos reproductivos y sobre participación ciudadana. Además, cargaba un dolor profundo: la desaparición de su hermano en el contexto migratorio. Ese duelo silencioso y la falta de espacios seguros limitaban su capacidad para reconocerse como joven, como mujer y como líder.
Pero algo cambió cuando Rosa encontró en los talleres de Acción Joven (con el acompañamiento del programa We Lead), un espacio donde se sintió en familia. Aunque debía recorrer largas distancias sin transporte y enfrentar lluvias y caminos complicados, no faltaba. Por primera vez, se sintió considerada, escuchada y valorada. Ahí comenzó su transformación.
Los procesos formativos en derechos humanos de las mujeres, salud sexual y salud reproductiva, PAE, menopausia y participación ciudadana, abrieron en Rosa una puerta que nunca antes había tenido: la posibilidad de nombrar su experiencia, entender sus derechos y reconocer su propia voz. Los espacios de autocuidado y arteterapia también fueron fundamentales. Tejiendo un bolso hermoso, Rosa descubrió que sanar, detenerse y cuidarse eran actos revolucionarios para una mujer joven que siempre había puesto a otros primero.
El taller de participación ciudadana marcó un punto de inflexión. Rosa pasó de tener miedo a hablar, a expresar con claridad las problemáticas de su comunidad. Entendió la ruta para exigir respuestas al Estado sobre los casos de migrantes desaparecidos y comprendió que su voz tenía fuerza. Se hizo evidente: era una líder en crecimiento.
Tan grande fue su avance que, cuando organizaron en Tegucigalpa una serie de actividades conmemorativas, testimoniales, artísticas y de sensibilización, como parte de las acciones de demanda de la Ley de Protección para Migrantes Desaparecidos y sus Familiares, Rosa participó activamente. Era su primera experiencia en una acción de demanda pública y su alegría era evidente. Compartió con otras mujeres, se escucharon mutuamente y levantaron sus voces juntas por sus derechos.
We Lead brindó acompañamiento técnico, metodológico y político para que estos procesos fueran feministas, interseccionales e inclusivos. Su apoyo fortaleció al equipo técnico de Acción Joven y permitió que mujeres jóvenes, especialmente aquellas afectadas por la migración y el desplazamiento, reclamaran su salud y derechos sexuales y reproductivos. Rosa se convirtió en un ejemplo vivo de este objetivo.
Tras su formación, Rosa se transformó por completo. Ahora participa con seguridad, dinamiza espacios comunitarios y se comunica con claridad. En el taller de autocuidado, fue ella quien convocó a las mujeres, llevó listados, llamó a quienes faltaban y se aseguró de que todas llegaran. Su liderazgo floreció.
Hoy Rosa es un referente joven en su comunidad, una voz que promueve la participación de otras jóvenes y comparte información sobre derechos sexuales, derechos reproductivos y derechos humanos en contextos de migración. Su proceso no solo la empoderó a ella: también fortaleció al Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos y al trabajo de Acción Joven, que ahora cuenta con mujeres jóvenes liderando y multiplicando aprendizajes.
El impacto de su transformación atraviesa lo personal, lo comunitario y lo organizativo. Rosa demostró que las mujeres jóvenes de zonas rurales, muchas veces olvidadas, no solo necesitan ser tomadas en cuenta: también necesitan espacios seguros donde puedan descubrirse, sanar, formarse y reclamar lo que les pertenece.
Su historia es una prueba de que, cuando una mujer joven logra encontrar su voz, esa voz no solo la transforma a ella: transforma a toda su comunidad.
Galería de fotografías de Acción Joven: durante el proceso de formación y en actividades conmemorativas y de sensibilización.







