En el marco del 28 de junio, Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+, organizaciones y colectivas de la región comparten reflexiones urgentes sobre la necesidad de fortalecer la comunidad, resistir los retrocesos y continuar la lucha por los derechos humanos.
Desde distintos territorios, las voces coinciden en un llamado conjunto: más comunidad, menos confrontación interna y mayor articulación con otros movimientos sociales frente a un contexto marcado por la violencia, la desigualdad y el avance de sectores conservadores.
“Es momento de que como movimientos que defendemos los derechos de las personas LGBTITQ+ hagamos más comunidad y nos confrontemos menos, porque ya hay demasiada hostilidad en nuestro entorno social. En lo que va del año 24 personas trans fueron asesinadas y es momento de hacer frente a estos movimientos conservadores y el avance de estos grupos en América Latina.
Acuerpar los demás movimientos sociales, pueblos indígenas y negros, grupos campesinos, la lucha feminista, porque de ello depende que como grupos vulnerados sigamos existiendo.
Y que también hay otras formas de existir lejos de la lógica capitalista y que por ello debemos seguir luchando, sobre todo porque no podemos dar por sentado ningún derecho; hay que seguir defendiendo lo que se ha logrado y lo que se quiere alcanzar.”
“Como diversidades y disidencias, habitamos entornos que constantemente buscan invisibilizarnos, limitarnos y vulnerarnos por el simple hecho de existir. En una sociedad marcada por desigualdades, discriminación y violencias estructurales, nuestras identidades, cuerpos, afectos y proyectos de vida continúan enfrentando barreras para ejercer plenamente nuestros derechos. Por ello, este 28 de junio celebramos el orgullo de ser diverses y disidentes, reconociendo la lucha histórica de quienes nos antecedieron y abrieron camino para que hoy podamos nombrarnos, organizarnos y resistir.
El orgullo no es únicamente una celebración, es también una postura política. Es la reivindicación de nuestras existencias frente a discursos y prácticas que buscan excluirnos, y la afirmación de que todas las personas merecen vivir con dignidad, libertad y sin violencia. En un contexto social y político que continúa reproduciendo exclusiones, el orgullo nos recuerda que existir, organizarnos y alzar la voz sigue siendo una forma de transformación.
En Trabajando Unidos Huehue, hemos encontrado un espacio seguro para construir colectividad, comunidad y complicidad. Un espacio donde el cuidado mutuo, la solidaridad y la organización fortalecen nuestras capacidades para resistir, acompañarnos y generar cambios. Desde este lugar reivindicamos nuestras luchas como personas LGBTIQ+, mujeres, juventudes, activistas por los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos y defensoras de derechos humanos, entendiendo que nuestras causas están profundamente conectadas.
Reafirmamos nuestro compromiso de seguir construyendo una sociedad más justa, inclusiva y democrática, donde todas las personas puedan vivir plenamente, ejercer sus derechos y desarrollar sus proyectos de vida sin miedo. Celebramos nuestras existencias, resistencias y esperanzas, convencidas de que otro mundo es posible cuando se construye desde la dignidad, la diversidad y la justicia social”.
“Consideramos que, en el marco de la conmemoración de la lucha por los derechos de las poblaciones LGBTIQA+, queremos reafirmar la necesidad de trabajar desde una colectividad basada en la solidaridad, la empatía y la ternura. Es primordial resistir juntes al ascenso de los grupos conversadores, cuidarnos unes a otres y nunca olvidar que somos capaces de cambiar el rumbo del mundo tal y como lo conocemos.
Desde nuestra experiencia y lucha, enfatizamos la importancia de seguir visibilizando la existencia, resistencia y orgullo. Es vital comprender que no hay nada que curar en nuestra diversidad.
Por último, abrazamos a todas las personas afectadas por las Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIEG), insistimos en la necesidad de priorizar su abolición y sanción en todas sus formas. Nadie debe sentir que cambiar su identidad, deseo o afecto es un objetivo viable para la felicidad. Pero, esto lo lograremos solo reafirmando los derechos humanos de la población cuir, empoderándonos como disidencias de género y reconociendo que la seguridad colectiva es la única seguridad verdadera.
Este mes del orgullo deseamos que nadie se sienta sole: estamos juntes en esto.”
“En este mes de orgullo recordamos que urge la organización desde lo comunitario, desde las bases, desde el pensamiento común, dejando a un lado la competencia, el pinkwashing, los protagonismos y la competencia interna derivada de una urgencia de sobrevivencia a la que nos ha orillado la marginalización.
Urge escuchar y aprender de les ancestres, acuerpar a las comunidades, a los cuerpos prietos, gordos, racializados, feminizados. Solo así podremos sobrevivir la ola de totalitarismo que ya está sobre nuestras cabezas.”
Chris Krings:
“Junio nos recuerda que el Orgullo nació como una respuesta colectiva frente a la violencia y que hoy sigue siendo profundamente político. En un contexto donde el autoritarismo y los discursos antiderechos avanzan en distintos países de Latinoamérica, es urgente defender los derechos conquistados sin perder de vista nuestras propias deudas como comunidad.
Como persona bisexual y artivista, creo que también debemos cuestionar las jerarquías y formas de exclusión que persisten dentro del movimiento, donde las personas e identidades continúan siendo invisibilizadas. No habrá verdadera liberación si seguimos reproduciendo la otredad entre nosotres. Nuestra mayor fortaleza siempre será una comunidad diversa, solidaria e interseccional que no deje a nadie atrás.”
Lu:
“A mis 32 años y como mamá soltera, sé lo difícil que es cargar por años con la culpa y el silencio, y lo complicado que a veces resulta priorizarse. Encontrar esta comunidad me ha enseñado la importancia de permanecer en unidad y crear espacios seguros.
El activismo también se hace desde el gozo y la alegría. No podemos permitir que el odio nos apague. Nuestro derecho a encontrarnos, sanar y celebrar es nuestra mayor resistencia.”
Ángeles:
“Desde nuestras realidades, consideramos urgente posicionar:
La pluralidad y fluidez: Visibilizar que las identidades bi y plurisexuales no son solo cisgénero.
Las xaternidades y crianzas queer: Reclamar nuestro espacio como guías, xadres y líderes de nuestrxs hijxs.
Infancias libres y protegidas: Educar desde la diversidad y el amor, no desde el odio.
El refugio de la colectiva: Espacios de acompañamiento, arte, fiesta y autocuidado.
En resumen: existimos, criamos, resistimos y estamos en todos lados desde nuestro diario vivir.”
Las voces reunidas coinciden en un mensaje central: el orgullo es memoria, resistencia y futuro. En un contexto adverso, la apuesta es clara: fortalecer comunidad, tejer alianzas y sostener la lucha colectiva para garantizar la dignidad y la vida de las diversidades.