GEPAE: defensa colectiva y resistencia feminista

Libertad y autonomia March 23, 2026

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En Honduras, decidir sobre el propio cuerpo ha sido históricamente un acto de riesgo. En 2009, cuando el Estado prohibió la Píldora Anticonceptiva de Emergencia (PAE), se institucionalizó aún más la violencia contra niñas, adolescentes y mujeres, negándoles una herramienta básica de salud y autonomía, incluso en casos de violación. Frente a ese retroceso, el movimiento de mujeres no retrocedió. Resistió, denunció y se organizó. De esa lucha sostenida nació en 2014 el Grupo Estratégicopor la Pastilla Anticonceptiva de Emergencia (GEPAE) como un espacio feminista de articulación política, construido por organizaciones y activistas convencidas de que los derechos sexuales y reproductivos no se suplican, se conquistan y defienden.

Desde entonces, el GEPAE ha sido un motor colectivo de incidencia, información y cuidado. Su apuesta ha sido clara y profundamente política: disputar el sentido común conservador con evidencia científica, enfoque de derechos humanos y feminismo popular; llevar información a quienes el sistema ha excluido; y colocar en el centro la autonomía de los cuerpos, especialmente de niñas, adolescentes y mujeres que viven en contextos de desigualdad y violencia estructural.

“Nuestros sueños y esperanzas están puestos en construir un país donde las decisiones sobre el cuerpo y la vida sean respetadas, donde niñas, adolescentes y mujeres puedan ejercer sus Derechos Sexuales y Reproductivos (DSyDR) sin miedo ni culpa”, comentan.

El GEPAE y el trabajo con FCAM Foundation

A pesar de un contexto adverso y de resistencias institucionales persistentes, el GEPAE logró consolidarse como un espacio clave de articulación entre organizaciones, fortaleciendo capacidades, sumando liderazgos y posicionando la defensa de la salud sexual y reproductiva en comunidades y espacios educativos. En 2025, con el apoyo del FCAM, esta apuesta se tradujo en acciones concretas: ferias informativas, procesos formativos y charlas educativas que abordaron sin miedo temas históricamente censurados como anticoncepción de emergencia, consentimiento, prevención del embarazo adolescente, menstruaciones dignas, salud mental y violencia sexual, desde una perspectiva crítica y transformadora.

Más de 406 jóvenes y adolescentes en Gracias, Lempira, y en Tegucigalpa accedieron a información clara, científica y libre de prejuicios. Para muchas, fue la primera vez que alguien les habló de la PAE sin culpa ni estigmas. Para otras, significó resignificar experiencias dolorosas y entender que no estaban solas. De estos espacios surgieron liderazgos jóvenes, seguridad para decidir y una apropiación real de los derechos sexuales y reproductivos como parte de la dignidad humana.

El camino no fue sencillo. El GEPAE enfrentó resistencia directa de docentes hombres que intentaron impedir el ingreso a los centros educativos, evidenciando cómo el adultocentrismo y el machismo siguen operando como barreras estructurales. Pero la respuesta fue organización política: alianzas con docentes comprometidas, personal de salud y, posteriormente, con la Policía Nacional. Esta articulación permitió no solo abrir las puertas de las escuelas, sino también enfrentar de manera integral la violencia sexual, promover la denuncia, abordar la salud mental y dejar claro que estos delitos tienen consecuencias legales.

“Esta colaboración multisectorial fue nuestra herramienta más poderosa para transformar la resistencia inicial en corresponsabilidad, y para proteger a las niñas y adolescentes desde todos los frentes, el educativo, el de salud y el de la justicia”, comentan.

El acceso a la PAE y la lucha sostenida por no retroceder

El levantamiento de la prohibición de la PAE en marzo de 2023 marcó un hito histórico y el reconocimiento de una deuda largamente postergada con las mujeres hondureñas. Fue una victoria del movimiento feminista organizado y del trabajo sostenido del GEPAE. Sin embargo, el triunfo no es definitivo. Hoy, ante un escenario político incierto y el avance de sectores conservadores que buscan revertir derechos conquistados, el acceso a la PAE también está en riesgo.

“Como GEPAE hemos realizado un análisis de ciertos escenarios donde se plantea un retroceso importante a los derechos de las mujeres, ya que el gobierno de turno es altamente conservador, fundamentalista y restrictivo en cuanto a derechos de las mujeres hablamos”.

Por eso, el GEPAE no se detiene. La continuidad de sus acciones está asegurada a través de su planificación anual, la búsqueda de nuevos recursos y el fortalecimiento de alianzas. Porque mientras persistan las brechas de información, la violencia sexual y los intentos de retroceso, seguir organizadas no es una opción: es una necesidad política.

GEPAE demuestra que cuando las mujeres se articulan, el miedo pierde poder, que la información salva vidas, y que la autonomía se defiende todos los días. Articulación, derechos, autonomía, cuidado e incidencia no son consignas: son una práctica colectiva que ya cambió la historia y que no permitirá volver atrás.

Galería de fotografías de actividades durante el 2025:

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